Diagnóstico de la epilepsia
Una primera crisis puede indicarnos que una persona padece epilepsia, pero por sí mismo no es suficiente para hacer el diagnóstico. Según la Liga Internacional Contra la Epilepsia(ILAE), para que una persona sea diagnosticada de epilepsia tiene que cumplir alguna de estas tres condiciones:
| 1. Padecer un mínimo de dos crisis epilépticas que estén separadas por más de 24 horas. 2. Presentar una crisis no provocada y un riesgo mínimo de un 60% de padecer nuevas crisis. 3. El diagnóstico de un síndrome epiléptico. |

La epilepsia afecta de forma distinta a cada persona diagnosticada. Esta afirmación se explica a través de la idea de que cada sujeto es único y presenta una serie de características diferentes al resto, como puede ser el tipo de epilepsia o la respuesta al tratamiento. Por ejemplo, algunas personas, tomando la medicación adecuada consiguen controlar sus crisis de forma más eficaz que otras. Por lo tanto, en algunos pacientes las crisis pueden remitir mientras que en otros la epilepsia requiere de una importante atención para toda la vida.